El Sol: el enemigo impensado de los trasplantados

proteccion solar cancer cutaneo

Una de las cuestiones que más sorpresa me dio al momento de recibir el doble trasplante, fue los efectos dañinos que podía tener el sol sobre mi organismo. Los pacientes renales, sobre todo, son especialmente sensibles a tumores cutáneos. Compartimos algunos consejos que he recibido para cuidar mi piel (y mis órganos, por supuesto)

HÁBITOS:

Se debe evitar la exposición solar directa y prolongada, especialmente en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 h) ya que en este periodo la cantidad de radiación ultravioleta es mucho más intensa. No hay que olvidarse de la fotoprotección en los días nublados o al realizar actividades cotidianas al aire libre (ir al parque, pasear…). Hoy en día existen aplicaciones en el móvil que nos informan del índice de radiación ultravioleta. Cuando este índice es mayor o igual a 3, es recomendable protegerse exhaustivamente del sol.

VESTIMENTA:

Es importante la utilización de ropa adecuada. Se recomienda el uso de prendas (gorros, camisetas, pantalones…) confeccionadas con materiales eficaces a la hora de evitar ser atravesados por los rayos solares. Igualmente de importante es el uso de gafas de sol homologadas para evitar el daño en los ojos producido por la exposición solar.


FILTROS SOLARES:

Tiene que ser aplicados unos 30 minutos antes de la exposición solar y en cantidad suficiente. La aplicación ha de ser renovada después de cada baño prolongado (más de 20 minutos) o cada 2-3 horas. Lo idóneo es utilizarlos correctamente junto con el resto de las recomendaciones de fotoprotección comentadas anteriormente.

En los pacientes trasplantados es especialmente importante el seguimiento de estas medidas preventivas así como la autoexploración ya que es fundamental para detectar lo más precozmente posible tumores cutáneos y lesiones precancerosas que deben tratarse por parte del dermatólogo antes de que aparezca el cáncer cutáneo.

Es importante recordar que en estos pacientes hay que proteger tanto las zonas expuestas (cuero cabelludo, cara, orejas y escote…) como el dorso de las manos, puesto que es un lugar afectado con frecuencia por estas lesiones y por tanto en la que hay que aplicar el fotoprotector solar diariamente.

Y como siempre, lo más importante: Ante la duda, debe acudirse al dermatólogo.